Siempre empezando

Bienvenidos todos a este experimento mío que lleva siendo empezado desde hace ¿más de un año?...
Obsevaréis que aún no está acabado y que no tiene muchos visos de estarlo.
Aquí intentaré dejar algo parecido a la constancia de mis pensamientos, pese a que aparecen como setas y que no llegan a ningún sitio. Modificadlos pues a voluntad.
Allá vamos.

viernes, 5 de febrero de 2010

Las Grandes Mentiras


Ayer me puse a ver por fin una película pendiente, que había retrasado tanto por despiste como por temor a los resultados. Se trata de Hogfather, película basada en el homónimo libro de Terry Pratchett.

Conocí a Terry hace muchos, muchos años, en una liquidación del Corte Inglés: libros a precios de saldo, tapas duras, maravillosas ilustraciones de portada, temas interesantes, escritor desconocido.
La editorial de saldo era Martínez Roca y el desconocido escritor Terry.
Ni que decir tiene que compré cuantos me pude permitir (universitaria fuera del hogar familiar y cortísima de pasta) y pasé a recomendarlos a quien me quiso escuchar.

Como suele pasar en la vida, estos libros y los que vinieron después moldearían mi filosofía de vida. Para mí, el Sr. Pratchett  ha sido quien ha modelado mi manera de ver las cosas, todavía no entiendo cómo no se le imparte como filósofo fundamental del S.XX en las aulas. 
Espera un momento..., viendo cómo está la enseñanza sí que lo entiendo.

Sí, lo sé, volvamos al tema. Hogfather. Como siempre, me ha hecho pensar, pensar mucho.
Pensar en los principios, en cómo se generan las cosas y hacia dónde se derivan. Pensar en cómo  y en base a qué damos forma a la realidad y esta a su vez nos moldea. En cómo hemos de creer para vivir.

Este libro (película) me remite directamente a un programa de Redes que vi hace poco: Programados para creer.

De alguna manera, ambos documentos hablan de la necesidad de crear y creer en determinados patrones que tiene el ser humano para vivir . Para crearse un futuro distinto del presente. Para ser humano.

En Redes se analiza que los seres humanos necesitan creer en cosas lo mismo que necesitan respirar oxígeno.
En Hogfather se analizan las cosas en las que los seres humanos necesitan creer. Las Grandes Mentiras. Justicia, Compasión, Deber.

¿Creemos en ellas lo suficiente?, ¿o debemos aún hacer más prácticas?

Las respuestas a estas dos preguntas son horripilantes, porque, al fin y al cabo, lo que aparece por las mañanas no es sino una bola de gas incandescente.

Me gustaría explicarlo más, pero también me gustaría que vierais la peli o leyerais el libro y fuerais fans de Terry. 
Con que veáis la peli me conformo.

Pensad que Redes es estupendo, con el sr. Punset explicando en castellano e inglés con el mismo acento catalán (genial, genial!), pero que más estupendo es aún que te explique las cosas la Muerte.
Así que adelante, explicaos vuestras dudas.

3 comentarios:

Unknown dijo...

Pese a asumir de antemano mi perrismo intrínseco frente al señor Pratchet, con el cual no conecto, y a los documentales de Redes (que pese a ser mega interesantes, nunca encuentro hueco con tanto frikismo a alimentar), cosa que hace que no tenga base para comentar lo que expones, voy a opinar porque igual que culo tengo opinión, como todos.

El ser humano necesita creer en valores creados por él mismo para darle sentido a su existencia. Irrevocable. Sin unos railes morales, sin unas metas lo suficientemente altas a nivel moral, no podríamos autojustificarnos las penurias de nuestra dura vida, pese a ser éstas la mayor parte de las veces generadas por nosotros mismos o nuestros iguales, ambos bajo el objetivo de seguir esos railes.

Es un bucle absurdo, pero es que los seres humanos somos animales absurdos.

No se que revisión hara Sir Pratchet al respecto, seguro que un buen trabajo de ironía constructiva, pero creo que una clave para la felicidad está en mirar de vez en cuando esos railes por los que circulamos y comprobar que siguen siendo de esa composición que nos gusta y nos hace circular con comodidad, la justa medida para crear la aleación de los valores que nos permitan alcanzar las metas que hacen que nos levantemos cada día.

Porque sin metas, señores míos, nada tiene sentido.

Aditu dijo...

¿Sabes algo que me horripila muchísimo?, que si los humanos fuéramos justos, compasivos, etc, etc, no tendríamos que crear estas metas, estos rieles de los que hablamos, simplemente lo seríamos y ya está.

¿Sabes otra cosa que me horripila también?, que al ser conceptos, metas si quieres llamarlas así, no las alcancemos nunca y nos quedemos siempre como estamos.

Somo una especie que da mucho miedo.

Unknown dijo...

Chica, pues ya puedes hacer tirada de cordura, porque eso que expones es exáctamente como somos. Si ya tuviésemos nuestras metas por defecto seríamos otra especie.

Pero es también esa capacidad para automotivarnos para conseguir esos conceptos abstractos inalcanzables lo que nos hace unos seres maravillosos. No buenos ni perfectos, pero sí maravillosos.