Pensando en la necesidad de escribir un blog y crearme una obligación más en mi desordenada vida, tan llena ya de cosas que tengo que hacer que casi no tengo tiempo para las que quiero hacer, he llegado una vez más y así como quien no quiere la cosa a la definición de (léase como los pasos necesarios para alcanzar la) Felicidad (sesgada por supuesto).
Durante largo tiempo, mi definición de Felicidad ha sido poder hacer lo que quiero en el momento en que me apetece. Esto es algo mucho más difícil de lo que parece y los efectos de seguir este proceso son mucho más amplios de lo que creí en un principio y no tan positivos.
Y así, preguntándome la Necesidad de escribir, he llegado a la conclusión de que no tengo bien planteada la definición de Felicidad, lo cual me ha creado una nueva Necesidad: Redefinir el concepto.
Como al fin y al cabo, yo soy como soy y el blog es exactamente lo que es, al llevar a cabo la abstraccción necesaria para crear definiciones, todo ha empezado a relativizarse y resulta que para ser feliz se necesitan tantas cosas que a último nivel no recaen en mí (salud, armonía...) que empezado a maldecir la idea de escribir un blog. Si no me hubiera liado con este tema, aún pensaría que soy Feliz.
Así que:
- Pensar sobre la necesidad acaba creando otra necesitad.
- Resulta que lo que necesito es ser Feliz.
- Ser Feliz implica resolver las necesidades.
- Para resolverlas he de pensar.
- Pensar sobre las necesidades acaba creando otras necesidades.
- Me da a mi que así no voy a ser Feliz.
- Shit!

