domingo, 7 de marzo de 2010
Un camino para todos
El camino por el que se va y se vuelve del país de los muertos discurre entre un frondoso bosque que desprende un frío helador.
El camino es de un blanco deslumbrante y el sol calienta con fuerza al paseante.
Sin embargo, como si fuera un recordatorio, se siente claramente el frío proveniente del bosque.
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